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Viajando por Chile | Victor Jara
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Victor Jara

12 Jun Victor Jara

Procedente de una familia campesina, Víctor Jara se transformó con su muerte el 16 de septiembre de 1973, en un referente de la música chilena y en un testimonio vivo de la creación artística popular. Tuvo una fructífera carrera como solista y compositor. Su discografía es una de las más ricas e interesantes de su tiempo. En 1969 obtuvo el triunfo en el Primer Festival de la Nueva Canción Chilena, con su composición “Plegaria a un labrador”, que interpretó acompañado del conjunto Quilapayún. Se transformó, así, en uno de los principales símbolos de este movimiento musical.

Fue militante del Partido Comunista de Chile. Por lo mismo fue torturado y asesinado en el antiguo Estadio Chile (que después fue denominado Estadio Víctor Jara) por fuerzas represivas de la dictadura de Augusto Pinochet, poco después del golpe militar del 11 de septiembre de 1973.

Te recuerdo Amanda

Te recuerdo Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.
La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo,
no importaba nada, ibas a encontrarte con él,
con él, con él, con él, con él.

Son cinco minutos.
La vida es eterna en cinco minutos.
Suena la sirena de vuelta al trabajo,
y tú caminando, lo iluminas todo.
Los cinco minutos te hacen florecer

Te recuerdo Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.
La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo,
no importaba nada, ibas a encontrarte con él,
con él, con él, con él, con él.

La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo,
no importaba nada, ibas a encontrarte con él,
con él, con él, con él, con él.

Que partió a la sierra.
Que nunca hizo daño. Que partió a la sierra,
y en cinco minutos quedó destrozado.
Suena la sirena, de vuelta al trabajo.
Muchos no volvieron, tampoco Manuel.

Te recuerdo Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.
La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo,
no importaba nada, ibas a encontrarte con él,
con él, con él, con él, con él.

Preguntas por Puerto Montt

Muy bien, voy a preguntar
por ti, por ti, por aquel,
por ti que quedaste solo
y el que murió sin saber.
Murió sin saber porqué
le acribillaban el pecho
luchando por el derecho
y un suelo para vivir.
¡Ay! Qué ser más infeliz
el que mandó disparar
sabiendo como evitar
una matanza tan vil.
Puerto Montt, oh, Puerto Montt,
Puerto Montt, oh, Puerto Montt.
Usted debe responder
señor Pérez Zujovic
porqué al pueblo indefenso
contestaron con fusil.
Señor Pérez su conciencia
la enterró en un ataúd
y no limpiarán sus manos
toda la lluvia del sur.

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