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Viajando por Chile | La Historia del Persa Bio-Bio
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La Historia del Persa Bio-Bio

15 Ago La Historia del Persa Bio-Bio

Antiguamente, hacia 1847, se destinó una de las calles de la entonces periferia de Santiago, para la instalación del Matadero público y  paralelamente se constituyó la Población Matadero en torno a las calles Franklin y  San Diego, hoy conocido como Barrio Matadero. Lo que hoy está plenamente integrado al centro de la ciudad, en aquellos años era una lejana población que no gozaba de muy buena fama dada la presencia de delincuencia y epidemias, condicionado además por la mala calidad de las viviendas, donde los trabajadores convivían en el hacinamiento e insalubridad.

A inicios del siglo pasado empezó a cambiar esta situación por una iniciativa del estado que consistía en la construcción de poblaciones obreras higienizadas. Las poblaciones Huemul y Matadero con más de un siglo de vida, fueron las primeras en inaugurarse marcando un carácter popular y obrero. Se instalaron algunas industrias y talleres: curtiembres, zapaterías,  y la Fábrica Nacional de Vidrios. Hoy todavía subsisten muchas zapaterías y curtiembres.

Hacia mediados del siglo XX, producto de la crisis económica de 1929, muchas personas salieron a las calles a vender, se originó un comercio en donde se encontraban una gran variedad de productos, incluso objetos personales en desuso. Así nació el “Mercado Persa”, dispuesto en las cercanías del matadero Franklin el cual proporcionó clientela; además, con el transcurso de los años la ciudad se fue expandiendo atrayendo la inmigración campesina quienes se fueron asentando hacia el sur de la ciudad, la periferia que en ese entonces constituía el sector de Franklin,  y quienes nutrían también la variedad del comercio en el persa.

Hacia 1979 el matadero se cerró. Este acontecimiento, junto con la crisis económica de  1982 contribuyeron a la expansión del Persa. Las industrias que quebraron con la crisis dejaron amplios galpones para ser ocupados por los comerciantes. Actualmente, la variedad de productos que encuentra en el persa es inmensa, antigüedades, libros, ropa, herramientas de trabajo, muebles, incluso un patio de comida con propuestas interesantes, y un largo etcétera que se puede recorrer solo los fines de semana.

Para conocerlo solo hay que estar dispuesto a caminar. Desde la Hostal solo hay que tomar el metro en la estación “Baquedano” y hacer combinación en “Los Heroes” a la Linea 2, llegar hasta la estación “Franklin”, y desde ahí caminar siguiendo a la multitud. Los galpones más antiguos están entre las calles Placer y Victor Manuel.

A caminar!!

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